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Cómo elegir talla de sujetador tras una cirugía de pecho

Te has operado el pecho, bien aumentándolo o reduciéndolo de tamaño, y llega el momento de comprar sujetadores nuevos, pero no sabes ni por dónde empezar. Si este es tu caso, sigue leyendo.

elegir talla sujetador

Llevar el sujetador del tamaño adecuado es fundamental. Como su propio nombre indica, debe “sujetar” el pecho, para aportar comodidad y para evitar que todo el peso de la mama recaiga sobre la piel. Elegir una talla apropiada tendrá efectos muy positivos sobre el envejecimiento de la mama, y este beneficio será mayor cuanto mayor sea el tamaño de las mamas, incluyendo a las pacientes con prótesis mamarias.

El sujetador debe ser como una segunda piel. Si lo compramos pequeño, “aplastará” la mama. Pero si lo compramos grande no la sujetará bien y favorecerá el estiramiento de la piel que con los años propiciará la “caída” del pecho.

¿Estás llevando la talla de sujetador adecuada?

Algunos signos de que puede no ser así son los siguientes:

  • Se te arruga la copa del sujetador al ponerte una camiseta ajustada por encima.
  • Se te marcan mucho los alambres de la copa o la goma en la piel.
  • La banda del sujetador se te sube por la espalda.
  • Te sobra espacio en la copa.
  • La banda del sujetador se desliza sobre el tórax cuando lo giras.

Debes tener en cuenta también que hay ciertos factores que pueden modificar tu talla de sujetador a lo largo de tu vida:

  • Pérdida o ganancia importante de peso.
  • Embarazos o lactancia.
  • Cirugías: Aumento, reducción o elevación de mamas.
  • Incluso la menstruación: muchas mujeres pueden llegar a necesitar una talla distinta durante varios días al mes.

Pasos para determinar tu talla de sujetador

Los sujetadores vienen tallados con un número y una letra. El número se corresponde con el contorno de tu tórax y la letra es la copa, que es el volumen de tu mama, lo que hay que rellenar.

Paso 1: determinar la talla del tórax.

Quítate el sujetador y mide tu tórax justo debajo de tus mamas, donde iría la parte baja del sujetador. Fíjate bien en que el metro esté perfectamente horizontal. A la medida que obtengas, deberás sumarle 15 cm. Y así, sabrás cuál es tu contorno de sujetador.

Por ejemplo, si la medida es 75 cm, tu talla de contorno será la 90 (puedes aproximar la medida siempre al múltiplo de 5 más cercano. Si te da 88, lo aproximas a 90).

Paso 2: medir el Contorno del pecho

Debes medir el contorno del pecho, a nivel de los pezones aproximadamente. Si tienes la mama caída, puedes tomar esta medida con un sujetador fino y sin relleno, para imitar la situación en la que estarán las mamas una vez te pongas el sujetador. De nuevo, fíjate bien en que el metro esté bien horizontal en toda la circunferencia.

medición-pecho

Paso 3: calcular el tamaño de la copa.

En este paso tendremos que restar la medida del pecho (tomada en el paso 2) a la medida del tórax SIN sumarle los 15 cm (tomada en el paso 1). Y eso nos dará un número que tendremos que trasladar a la siguiente tabla:

Diferencia

Copa

12 – 14 cm

A

14 – 16 cm

B

16 – 18 cm

C

18 – 20 cm

D

20 – 22 cm

E

22 – 24 cm

F

Así, por ejemplo, si tu contorno de pecho es 90, y la de tórax es 75, la resta nos da 15 cm: te correspondería una copa B.

Una vez que me pruebo esta talla de sujetador, ¿Cómo sé si me queda bien?

  1. Mete la mano dentro de las copas del sujetador y llévate las mamas hacia el centro, para asegurar que estén completamente metidas en la copa.
  2. Ajusta bien la banda. Todos los sujetadores tienen varios ganchos. Comprueba que pones el adecuado. No debe caber más de un dedo bajo la goma, y al girar el tórax, la banda no debe moverse. Tampoco debe apretar la piel. En cualquier caso, el sujetador se irá dando de sí con el tiempo, así que es preferible que elijas el que se ajuste en los ganchos más externos para poder ir usando los más internos cuando el sujetador se vaya dando de sí.
  3. Ajusta bien el tirante.
  4. Ponte una camiseta ajustada encima. Si la copa se arruga o tus pechos sobresalen sobre la copa, debes modificar la talla.

Si necesitas una copa más pequeña, sube una talla de contorno, y viceversa. Es decir, si te has probado una 90C y ves que la copa te queda un poco grande, prueba una 95B. O si te has probado una 90C y notas la copa pequeña, prueba una 85D.

¿Y para hacer deporte?

El sujetador que utilizamos para hacer deporte es igual o más importante que el sujetador habitual, especialmente si llevas prótesis mamarias o tienes las mamas grandes.

Muchas marcas de sujetadores deportivos no llevan número y letra, sino tallas tipo XS, S, M, L. En primer lugar, deberemos seleccionar un sujetador de medio o alto impacto. Preferiblemente de alto impacto para actividades como el correr, o cualquier ejercicio que implique saltar.

En estos casos tendremos que probarnos el sujetador y hacer las siguientes comprobaciones:

  1. Test de salto y flexión: dar un pequeño salto y bajar hasta hacer una sentadilla: si las mamas rebotan, el sujetador no te está proporcionando la sujeción adecuada.
  2. Agáchate 90º hacia delante: Si el pecho “cuelga” y no está sujeto por el top deportivo, no te está sujetando suficiente.
  3. Y por último, de nuevo, el test de girar el tórax. Si el sujetador gira, necesitarás una talla más pequeña.

Como ves, hay que tener en cuenta una serie de factores para seleccionar un sujetador adecuado, más aún cuando te sometes a cambios como una cirugía mamaria. Va a jugar un papel fundamental en el mantenimiento de tus resultados y en el retraso de la aparición de los efectos del paso del tiempo en tus mamas. En Martín del Yerro te asesoramos en todo momento en el postoperatorio para ayudarte a elegir tu talla ideal.

Se estima que 7 de cada 10 mujeres llevan una talla de sujetador que no les corresponde, y que más del 90% de las mujeres no saben cómo se calcula su talla.

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