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 el  
2 junio 2020

Mamas tuberosas

Si crees que tu pecho es raro, feo o diferente, es posible que tengas unas mamas tuberosas. Existen diferentes grados, pero todos tienen solución quirúrgica. ¿Qué son las mamas tuberosas? Reciben este nombre por la forma que adquieren cuando se produce su desarrollo en la adolescencia. Esta forma se caracteriza por un desarrollo insuficiente de […]

Si crees que tu pecho es raro, feo o diferente, es posible que tengas unas mamas tuberosas. Existen diferentes grados, pero todos tienen solución quirúrgica.

¿Qué son las mamas tuberosas?

Reciben este nombre por la forma que adquieren cuando se produce su desarrollo en la adolescencia. Esta forma se caracteriza por un desarrollo insuficiente de la parte inferior de la mama. En muchos casos hay un cierto grado de caída de y herniación de la areola con un diámetro excesivo de la misma.

La causa de esta alteración estética es un aumento de la densidad del tejido mamario y subcutáneo en el surco submamario, formándose una brida que impide el normal desarrollo de la mama, creciendo solo hacia delante con la consiguiente caída de la mama y/o herniación de la areola, junto al insuficiente desarrollo de la parte inferior del pecho.

Característica de la mamas tuberosas

Las características más comunes de la mamas tuberosas son:

  • Forma cónica o picuda.
  • Mucha separación entre senos.
  • Areolas grandes.
  • Falta de desarrollo en la parte inferior o lateral.
  • Asimetría.

Estas características se pueden presentar de diferente forma o severidad, lo que nos permite clasificarlas.

 

Clasificación de la mamas tuberosas

Las mamas tuberosas se suelen clasificar por grados o tipos según las anomalías presentes. Todos ellos pueden ser corregidos.

Lee más sobre la clasificación de la mama tuberosa.

 

Operación-Técnica de Puckett

Con la operación conseguimos:

  • Eliminar su forma cónica o de tubo, cambiándola por una forma más redondeada.
  • Dar volumen adicional al pecho en las zonas que faltan.
  • Corregir y/o reducir el aspecto de la areola.
  • Corregir las posibles asimetrías.
  • Descender la posición del surco submamario.
  • Prevenir la formación del doble surco

Técnica de Puckett

Es la técnica más frecuente. Con la técnica de Puckett realizamos una remodelación glandular que comienza con la reducción del diámetro de la areola y continúa con la fragmentación de la banda de constricción (causante de la mama tuberosa) o brida en el polo inferior de la mama. Después, una vez liberada la brida, la glándula mamaría se reparte hacia afuera y hacia abajo. Además hay que «sujetar» la areola (ya que es muy laxa) mediante una sutura circular permanente.

Explicado en términos coloquiales, debemos romper o cortar el tejido causante de la malformación para poder repartir la glándula mamaria, ya liberada, en todas las direcciones.

Para prevenir la aparición posterior del doble surco (una de las complicaciones más frecuentes cuando no se opera bien) hemos diseñado un abordaje especial.

 

Operación con prótesis y sin prótesis (con grasa propia)

Para dar más volumen, especialmente en el polo inferior, podemos utilizar implantes mamarios o autoinjertos de grasa (lipotransferencia) de la propia paciente.

 

Resultados de las mamas tuberosas

 

Video: ¿Cómo se corrige las mamas tuberosas? (Sin escenas de quirófano)

 

Segundas operaciones de mamas tuberosas

Cuando no se realiza bien la corrección, es frecuente la aparición de secuelas como el doble surco o la dilatación de la areola. Si ya estás operada de mamas tuberosas y el resultado no fue bueno o quedaron secuelas, podemos realizar una cirugía secundaria de remodelación y corrección. Más información y casos reales en segundas cirugías.

 

Testimonios de mamas tuberosas

Mi experiencia con el equipo del doctor Martín del Yerro ha sido inmejorable. Me sometí a una operación de pecho, por mama tuberosa, y el resultado ha sido fantástico; me ha quedado muy bonito y muy natural. Todos los profesionales, desde la recepción hasta el cirujano y su equipo de enfermeras, transmiten mucha confianza y cercanía. Te informan con todo detalle del proceso, tanto de la parte previa como del postoperatorio; y una vez realizada la intervención te visitan con muchísima frecuencia en la habitación. En mi caso, la recuperación fue estupenda, solo recuerdo sentir presión en la zona del pecho, y nada de dolor. La verdad es que me sentí muy cuidada en todo momento y ahora encantada con mi nuevo aspecto. ¡Fuera complejos!
María José G.

Estoy super contenta con el trato recibido y con el resultado final. Ha pasado un mes desde mi operación (mamas tuberosas) y solo puedo dar las gracias a todo el equipo y en particular al doctor M. Del Yerro, el mejor cirujano del mundo. Después de tanto buscar, una amiga, que tuvo un problema bastante grave, me recomendó el doctor. Tenía pánico a la anestesia total, pero al final no fue nada. El equipo estuvo a mi lado en todo momento y me sentí arropada y tranquila, porque sabía que había elegido lo mejor. Un vez más dar las gracias a todo el equipo y aconsejar a todas las chicas que tienen un problema físico que se puede solucionar con la cirugía estética.
Clara F.

 

Conclusión

La remodelación de la mama tuberosa o tubular es una intervención que corrige la malformación mamaria, aumenta el volumen y mejora la forma y el aspecto de la mama. También armoniza las proporciones y equilibrio de tu figura.
Además incrementa los sentimientos positivos hacia ti misma, adquiriendo mayor confianza y seguridad en tu propia imagen. Las molestias suelen ser mínimas y la satisfacción del paciente suele ser muy alta.
Todas las intervenciones de mama tuberosa o tubular requieren de un estudio de la paciente y una planificación, totalmente individualizada y personalizada por parte de todo nuestro personal.

 


FAQ Preguntas frecuentes

 

¿Cualquier cirujano plástico puede operar una mama tuberosa?

La remodelación de este tipo de mama es, sin duda, la intervención de cirugía estética mamaria más difícil de realizar y en la que es más complicado obtener un buen resultado. Son varias las razones para ello:

1. Es preciso diagnosticarla correctamente, algo que no siempre ocurre; sobre todo cuando el cirujano plástico tiene poca experiencia o cuando ni siquiera es cirujano plástico.

2. Una vez hecho el diagnóstico, hay que planificar la cirugía para eliminar la «brida» que la causa.

3. El diagnóstico hay que llevarlo a la práctica. Es necesario una cirugía precisa que detecte y elimine la brida causante de la malformación. Esta parte es complicada de realizar y es necesario una gran pericia y mucha experiencia.

4. Hay que hacer un desplegado adecuado de la glándula mamaria para repartirla uniformemente en el seno.

5. Hay que utilizar un implante adecuado (anatómico) o un injerto de grasa que de volumen a la parte inferior del pecho.

 

¿Por qué a veces hay un mal resultado?

La corrección de la mama tuberosa, exige la realización de una remodelación glandular completa durante la cirugía. Dicha remodelación comienza con la reducción del diámetro de la areola y termina con la fragmentación de la banda de constricción o brida en el polo inferior de la mama, para permitir la distensión cutánea y el desarrollo de la parte inferior de la mama.
Las pacientes han denominado a esta cirugía “la técnica del paraguas”, creemos que es una metáfora que, aunque sea simple, puede ayudar en su comprensión. Imaginemos un paraguas cerrado y atado (la mama tuberosa), la cirugía consiste en desatar el paraguas (eliminar las bridas de tejido que aprisionan la glándula) y abrir posteriormente el paraguas, (redistribuyendo la glándula).

Las principales causas de que el resultado no sea satisfactorio son el incorrecto diagnóstico del problema y la falta de comprensión del síndrome por parte del cirujano plástico. Por estas razones la corrección quirúrgica, debe ser realizada por equipos quirúrgicos bien entrenados en el diagnóstico de todos los defectos de la mama, incluidos los más leves, y con una experiencia quirúrgica suficiente para abordar con éxito el remodelado mamario que exigen este tipo de casos.

Es muy frecuente recibir en nuestra consulta pacientes que han sido operadas, sin realizar un correcto diagnóstico y que por tanto presentan malos resultados. La consecuencia más frecuente de un tratamiento incorrecto es la aparición del llamado “doble surco” o “doble burbuja”, que se produce cuando se introduce un implante sin realizar el remodelado de la glándula.

En algunas ocasiones, este remodelado no está bien realizado. La piel del pecho, tiene “memoria de forma”; esto quiere decir que tras la cirugía, si no se ha corregido adecuadamente la mama tuberosa, liberándose correctamente las bridas que constriñen la glándula mamaria; la mama intenta recuperar su forma anterior a la cirugía, pudiendo aparecer el “doble surco” o una mama de “aspecto triangular”.

 

¿Se puede realizar la remodelación sin utilizar implantes?

Es posible en muchos casos sustituir la utilización de prótesis por injertos de grasa. O si hay tejido mamario suficiente y/o la paciente no desea incremento de volumen, se puede modelar la mama con el tejido existente.

 

¿Es verdad que son necesarias dos o más cirugías para corregirla?

Cuando la cirugía se ha realizado correctamente se soluciona completamente en una sola intervención, aunque es cierto que este tipo de mama en algunas ocasiones puede requerir de una nueva cirugía.

 

¿Una mujer operada de mama tuberosa puede dar de lactar?

Aunque durante la cirugía de la mama tubular se remodela la glándula en ningún momento se interrumpe la conexión entre el pezón y los conductos galactóforos, los que posibilitan la lactancia. Por tanto no existe una razón anatómica que impida la lactancia por razón de una cirugía de mama tubular. Además nuestra amplia experiencia nos anima en este sentido, ya que tenemos muchas pacientes y, hasta ahora, todas las que han sido madres, y han querido dar el pecho, lo han podido hacer.

 

¿Qué riesgos o complicaciones existen?

Los riesgos o complicaciones tras la remodelación de la mama tuberosa son infrecuentes, y su relación a continuación no tiene como finalidad alarmarte, sino darte una buena información previa a tu decisión de intervenirte.
El riesgo de hemorragia postoperatoria es muy bajo, aunque es normal la salida de una escasa cantidad de sangre y suero por los drenajes que solemos retirar al día siguiente.

El riesgo relacionado con la anestesia es extremadamente pequeño. Los efectos secundarios de la anestesia o la sedación son muy poco frecuentes. Para minimizarlos, nuestros anestesistas realizarán una consulta previa a la cirugía.

Algunas personas cicatrizan haciendo cicatrices gruesas y enrojecidas, resultando una cicatriz de mayor anchura que una cicatriz normal. Esta complicación es muy poco frecuente con las técnicas de sutura que utilizamos y los cuidados postoperatorios que te recomendamos.

La contractura capsular es una complicación que produce que la prótesis quede recubierta por una cápsula gruesa que hace que aumenta su consistencia y altera su forma. En nuestra experiencia, gracias a nuestra protocolo operatorio y a las prótesis utilizadas, esta complicación tiene una incidencia muy baja y puede ser tratada médicamente, aunque en algunos casos puede ser necesario el recambio del implante.

Como en cualquier procedimiento quirúrgico, puede aparecer una infección. Esta complicación es extremadamente infrecuente en nuestra experiencia y es fácil de tratar con antibióticos.

La piel tiene “memoria de forma” lo que puede causar, aunque es infrecuente con la técnica que utilizamos, que se forme lo que se denomina un doble surco. Esta complicación puede solucionarse con una sencilla cirugía adicional.

 

¿Es una malformación hereditaria?

No. La mama tuberosa no es una malformación hereditaria. El hecho de que una mujer la padezca, no implica que sus hijas también la desarrollen.

 

¿Es frecuente? ¿Qué porcentaje de casos existe?

En nuestra raza entre el 3 y 5 % de las mujeres tiene este tipo de mama.