Otoplastia, operación de orejas de soplillo

A las orejas les pasa como a la nariz: sólo llaman la atención, si tienen algún defecto: despegadas, grandes, etc.
La otoplastia corrige las orejas prominentes o de soplillo y cualquier tipo de malformación o secuela de accidente.

La otoplastia mejora la forma de tus orejas

La otoplastia mejora estéticamente la apariencia de tus orejas y de la cabeza en general, proporcionando una orejas más pegadas. La cicatriz queda oculta detrás de las orejas.

¿Cómo es la operación de otoplastia?

Se realiza habitualmente bajo anestesia local y sedación. 

Primero se interviene una oreja y cuando está finalizada se opera la otra. Hay que mantener la cabeza girada hacia el lado contrario a la oreja que se está operando.

Cada oreja puede llevar entre 3 cuartos de hora y 1 hora y cuarto para su corrección, y la intervención un total de entre 2 y 3 horas.

La incisión se realiza en la cara posterior de la oreja y se despega la piel del esqueleto cartilaginoso del pabellón auricular. Este, se remodela o se reduce, creando los pliegues naturales de la oreja o extirparlo las zonas que se encuentran en exceso. La piel se readapta a la nueva forma y se sutura. La cicatriz queda detrás de la oreja.

Se colocan unas torundas de algodón para mantener la forma deseada y se coloca un vendaje ligeramente compresivo.

Durante la intervención se administra un antibiótico para evitar el riesgo de infecciones. En los días siguientes se le prescribirá el antibiótico para que lo tome por vía oral.

Recuperación de la cirugía de orejas

Durante los primeros días puedes sentir molestia y sensación de tensión en las orejas, que cederán fácilmente con los analgésicos y antiinflamatorios que te prescribimos.

Los primeros días las orejas están inflamadas y de un color violáceo. Esto es normal.

Las torundas de algodón se retiran entre los 3 y 5 días y los puntos entre los 8 y los 10.

Las orejas van poco a poco deshinchándose y tomando una coloración normal. Tienen un aspecto normal aproximadamente al mes, pero su aspecto definitivo tardar en conseguirse varios meses.

Al irte del hospital te daremos instrucciones precisas por escrito de lo que debes hacer y de la medicación que debes tomar. Así mismo te comunicaremos la fecha y hora de la siguiente cita en la consulta. Así mismo, llevarás el número del teléfono móvil de varios cirujanos del equipo por si tuvieras alguna duda.

La cicatriz suele estar de color rojizo y algo inflamada durante los primeros meses. A partir del cuarto y sexto mes va palideciendo progresivamente hasta quedar del mismo tono que la piel adyacente.

Cualquier cambio en tu apariencia afecta a la percepción de tu propia imagen y requiere un periodo de días a semanas para adaptarse a esa nueva imagen corporal. Es normal tener dudas e incluso estar bajo de ánimo y triste durante este periodo de una a tres semanas tras la cirugía. Estos sentimientos son rápidamente reemplazados por sentimientos más positivos a medida que el proceso progresa y compruebas las mejorías en tu apariencia.

Antes y después de operación de otoplastia (orejas de soplillo)

Mejora de la autoestima y las relaciones sociales

Las orejas prominentes o despegadas (de soplillo, orejas en asa o de «Dumbo») pueden producir graves problemas de relación personal y afectiva sobre todo en los períodos finales de la infancia y comienzo de la adolescencia. Es frecuente ver cómo las personas que tienen orejas prominentes llevan siempre el pelo largo, evitan mojarse el pelo en público o llevan permanentemente cintas elásticas para tapar las orejas y llevarlas pegadas a la cabeza.

Hombres y mujeres de todas las edades

La otoplastia es una de las pocas intervenciones de cirugía estética donde hay tantos pacientes varones como mujeres. Se operan tanto niños como adultos, no hay límites de años, aunque las técnicas son un poco diferentes en uno y otro grupo de edad, por la calidad /dureza del cartílago auricular (más flexible en el niño).

Otoplastia en niños

En el paciente pediátrico se recomienda intervenir a partir de los 5 o 6 años, por varios motivos: mayor madurez del niño, y por tanto mayor posibilidad de colaboración del mismo, además el pabellón auricular tiene un tamaño más parecido al del adulto (la oreja termina de crecer alrededor de los 8-9 años) y a esa edad ya se está desarrollando la propia imagen corporal y el niño es capaz de entender los beneficios de la intervención, y por lo tanto, colaborar más en el postoperatorio.

Cuando hay una deformidad clara y llamativa, se puede intervenir a edades más tempranas sin problemas. Se ha visto que operar antes de los 4 años no deteriora el crecimiento de la oreja y que los resultados son comparables a los que se obtienen cuando se operan más mayores. Además perduran en el tiempo, es decir, que no hay que volver a operarlos después. Por eso, cuando el problema es muy llamativo no es mala opción operarlos antes de iniciar la etapa escolar para evitar los problemas de burlas, timidez, inseguridad, etc.

Existen otras anomalías auriculares que también están relacionadas pero que son menos frecuentes como las orejas en copa, donde parece que el pabellón auricular está como plegado sobre sí mismo. Estos casos, sobre todo cuando son severos, son más difíciles  de corregir.

A veces usamos técnicas similares a las de otoplastia, modificándolas un poco, y a veces precisan cirugías más complejas. Esta deformidad, si se detecta en el bebé se puede corregir en ese momento sin cirugía, aplicando una técnica que se llama “moldeado auricular externo”. No necesita anestesia, se colocan unos moldes de silicona sobre la oreja y poco a poco se va conformando la misma. Este tratamiento solo se puede hacer en los bebés de pocas semanas. También se puede hacer para corregir orejas prominentes, pero no es tan efectivo.

Preguntas frecuentes

No .Son independientes. La otoplastia solo actúa a nivel exterior.

Infección, aunque es muy rara.

Asimetría entre ambas orejas.

En raras ocasiones las orejas pueden volver a despegarse y necesitar de un nuevo retoque.